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jueves, 7 de agosto de 2008

Por siempre SEIS

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, pero lo mío es casi una certeza: La Nona va a estar bien, ¿ustedes lo dudan? Ya se los dije y se los voy a seguir diciendo: lo mejor que podemos hacer es estar juntos y tranquilos, estoy segura de que es lo que ella quiere. Van a ver que para el "gran evento" del 26 de septiembre va a estar hecha una diosa y esto va a ser sólo un horrible y gran susto (quedate tranqui, Toti, já).
Igual, como todas las cosas, esto nos deja algo bueno, ¿no? Una de nosotros está hecha una novia tortolita. Otro, vive recorriendo el país haciendo caridad. Otra siempre está viendo a dónde va a ir o está dormida porque salió el día anterior. La otra cada vez que nos juntamos, duerme. Y los otros dos pulgosos viven encerrándose para jugar o mirar la tele tranquilos. Pero a pesar de eso, cuando los tiempos son difíciles, estamos más juntos que ningunos otros primos.
Imagino que tienen más que claro el enorme afecto que les tengo a cada uno de ustedes, aunque las cosas ya no sean como antes, aunque para que estemos todos en una reunión familiar tiene que ocurrir un milagro y aunque cuando ese milagro ocurre, no hagamos otra cosa que pelear.

Anita, Román (primo del corazón, já), Malena, Vanesa, Paula, Gastón y Mateo.(Ojo: obsérvese lo linda familia que somos; no cualquiera, eh?)

Gracias a todos los que me llamaron, me mandaron mensajes y me hablaron por msn para ver cómo estaba mi abuela, cómo estaba yo y para recordarme que están cuando los necesite. Los quiero mucho.

martes, 5 de agosto de 2008

Gracias

Por escucharme, por tratar de ayudarme, por recordarme que están, por preocuparse, por acompañarme desde donde pueden, por estar siempre y sobre todo hoy.
Los que tengan que darse por aludidos, sabrán. Solamente gracias.

domingo, 27 de julio de 2008

Vacío

No es enojo. Si fuera sólo eso, no me sentiría así. No es tristeza, tampoco. Angustia sí, hay un poco de angustia. Un nudo en la panza. O en la garganta. Bronca... No puedo tener ni bronca ni resentimiento, es algo tan raro...
Es una mezcla de todo. Un poco de esto, un poco de aquello. Sentimientos que creía que podía tener hacia cualquier persona, menos hacia estas personas.
Decepción. Sí, es eso, decepción...

miércoles, 16 de julio de 2008

Basta de todo

Nada me gusta, nada me convence. Nunca me siento completa, todo me trae dudas.
Harta de que mi espalda sea un gran nudo marinero imposible de desatar, de este dolor de cuello y cabeza constante.
Cansada de que me pregunten cosas, de que me hable gente con la que no quiero hablar. "¿Todo bien, Anita?" No, todo mal pero no importa, no tengo ganas de contarte.
¿Cuándo voy a dormir más de cinco horas?
No me quiero mentir más, no me interesa tener novio. No puedo estar con nadie hasta que no aprenda a estar conmigo.
¿Me quiero? Supongo. Me gusto, me necesito. No me amo, pero trato de sobrellevarlo.
Basta de presiones, basta de tener que fingir, de estar siempre bien, basta de sufrir, de llorar, basta de la gente, basta de dudar, basta de la inseguridad. Basta de todo.

domingo, 13 de julio de 2008

WTF

Este fin de semana tenía mil cosas para hacer, lo tenía organizado de principio a fin. Cada vez estoy más convencida de que cuantos más planes tenés, menos cosas terminás haciendo.
Todo empezó con un dolor de cabeza el viernes a la tarde, me tiré a dormir. Me levanté para escuchar una noticia que traía mi mamá que me dejó peor: mayor dolor de cabeza, una sensación de nervios en la boca del estómago y una bronca increíble. Conclusión: el viernes a la noche no salí.
El sábado teníamos el cumpleaños de mi prima pero no pensaba ir por la fiesta del Pelle en Sociales, a la cual estaba decidida a ir. A la tardecita me dicen que la fiesta se suspendía pero eso no importaba, podíamos ir a tomar algo por Palermo. A eso de las ocho de la noche a mi mamá se le ocurrió que no quería que me fuera sola porque no se iba a quedar tranquila estando tan lejos. Claro que era "por mi bien", como todo lo que hacen y por supuesto, no se le pudo haber ocurrido antes. Llamo a uno, llamo al otro, nadie estaba en su casa. Después de casi una hora de negociaciones, baño rápido, cambio de ropa, un poco de maquillaje para tapar mi cara de cansancio y enojo y... ¡derechito al cumpleaños familiar!
Por lo tanto, el resumen de mi fin de semana podría ser:
  • ni Starbucks,
  • ni salida con Alina,
  • ni fiesta del Pelle,
  • ni Palermo,
  • ni etanol con Euge,
  • ni nada.

Qué fin de semana horrible, por Dios!
Que se termine ¡YA!

sábado, 21 de junio de 2008

Té con limón y caramelos de miel

Tenía muchos planes para el fin de semana y tuve que cancelar todo a causa de un caso gripal poco grave y muy molesto. Me pica la garganta desde el miércoles pero esa sensación horrible fue creciendo y ahora tengo un dolor que me hace hablar como Mostaza Merlo. Uso paquetes y paquetes de carilinas a diario. Me cuesta respirar y es imposible que pase una gota de aire (no sé por qué digo así, si el aire no se mide en gotas) por mis fosas nasales. El té con limón y los caramelitos de miel me asquearon. Mirar tele, leer libros y quedarme en la cama, que es lo que quiero todo el tiempo y siempre me quejo de no tener tiempo para hacerlo, ya me cansó.
Quiero levantarme y salir, quiero ir a ver a cantar a Maxi. Pero sobre todo, quiero dejar de ser tan exagerada porque al final me termino creyendo todo lo que le digo a mi mamá que me pasa.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Otra vez lo mismo

Que mi espalda es un nudo no es ninguna novedad. Ya estoy cansada de que mi mamá me diga "Anita ponete derecha" y cuando lo muevo, mi cuello hace más ruido que mi hermano cuando come. A eso se suma el nudo que tengo en la boca del estómago, las náuseas y los dolores insoportables de cabeza que tengo hace casi una semana. Encima, pruebas todos los días.
Soy un metro y medio de puros nervios y estrés y todo por un torneo. Supuestamente tendría que ir a pasarla bien y con ganas de competir, pero no puedo. Otra vez me está pasando lo mismo, se acerca un nacional y, en vez de disfrutarlo, lo sufro desde que empieza hasta que termina. Ya no sé si es un problema mío, de las entrenadoras o del grupo, ya me cansé de escuchar a la gente que opina sin saber, no quiero un consejo más. Estoy harta de que me digan cómo tengo que hacer para superarlo y que nada me sirva, cansada de hablar con psicólogos y que sea al pedo.
Mañana nos vamos a competir a Entre Ríos. Quiero ir y sentirme bien, no quiero deberle nada a nadie y no quiero reproches.
Más allá de todo, tengo que reconocer que tengo a las mejores compañeras y que me hacen sentir mejor que nadie. Gracias, chicas. Y gracias a mamá también, que me está bancando tanto con todo esto.